martes, 27 de mayo de 2008
jueves, 15 de mayo de 2008
lunes, 12 de mayo de 2008
¿De qué hablamos cuando hablamos de Pauls?
¿ De qué hablamos cuando hablamos de Pauls? De Amor. En todas sus formas. De incesto emocional, de amistad carnal, de retención porteña y europea. Y ahora también de yuyo paraguayo y sushi yankie.
("te da miedo enamorarte perdida y locamente de mí sabiendo que me gustan las demás")
Nos reconocemos familia y también amantes. Somos amigos, hermanos, primos... pero nos celamos y nos protegemos como amantes, ahí radica el quid de la questión.
Why not, entonces? Festejo el amor si y sólo si nos hace brillar.
Pero la premisa sería no al acueve. Los Pauls le decimos no a encerrarse y no ver la luz del sol, no a no comunicarse con the others Pauls durante días por estar chupando poronga o toronja.
Aprovecho esta breve y fragmentada aparición para dos cosas, UNA: avisar que estoy dejando las drogas ya que ahora tengo ideales Che-Guevaristas, DOS: el sábado nos vemos todos los hermanos y las primas en la fiesta, estamos? No me fallen, ya compre las pastis....
Los quiere, de regreso, Lila.
("te da miedo enamorarte perdida y locamente de mí sabiendo que me gustan las demás")
Nos reconocemos familia y también amantes. Somos amigos, hermanos, primos... pero nos celamos y nos protegemos como amantes, ahí radica el quid de la questión.
Why not, entonces? Festejo el amor si y sólo si nos hace brillar.
Pero la premisa sería no al acueve. Los Pauls le decimos no a encerrarse y no ver la luz del sol, no a no comunicarse con the others Pauls durante días por estar chupando poronga o toronja.
Aprovecho esta breve y fragmentada aparición para dos cosas, UNA: avisar que estoy dejando las drogas ya que ahora tengo ideales Che-Guevaristas, DOS: el sábado nos vemos todos los hermanos y las primas en la fiesta, estamos? No me fallen, ya compre las pastis....
Los quiere, de regreso, Lila.
Hay cosas en la familia, que no están como úno quisiera.
Pero se vislumbra el amor.
No sólo el fraternal, que es indiscutible que todos lo alimentamos con afán.
El amor está en el aire.
A más de un Pauls le roba suspiros.
Será la cercanía del verano europeo, o el irremediable advenimiento del frío austral.
De joven, en una finca cerca de Bari, Chunchuna pronunció " ...para enamorarse bien hay que venir al sur...", demás está aclarar quien tomó la frase y la convirtió en éxito de boite.
Pero a qué sur se refería nuestra progenitora?, es el sur nuestro lugar?, los Pauls somos un lugar?
Todas estas preguntas me/nos asechan, como individuo/s y como familia.
Recuerden, el mundo puede estar mirando, y qué?
Celebro el amor Pauls.
Pero se vislumbra el amor.
No sólo el fraternal, que es indiscutible que todos lo alimentamos con afán.
El amor está en el aire.
A más de un Pauls le roba suspiros.
Será la cercanía del verano europeo, o el irremediable advenimiento del frío austral.
De joven, en una finca cerca de Bari, Chunchuna pronunció " ...para enamorarse bien hay que venir al sur...", demás está aclarar quien tomó la frase y la convirtió en éxito de boite.
Pero a qué sur se refería nuestra progenitora?, es el sur nuestro lugar?, los Pauls somos un lugar?
Todas estas preguntas me/nos asechan, como individuo/s y como familia.
Recuerden, el mundo puede estar mirando, y qué?
Celebro el amor Pauls.
sábado, 10 de mayo de 2008
Aplausos
En épocas donde congregar a la familia cuesta tanto o más que reunir a los Beatles, una luz asoma en el horizonte.
Fué un mes Pauls y a su vez no lo fué. Primero el cumpleaños de Mimí, casi la loba romana de la familia. Hermanos y primos nos cobijamos en sus brazos y bebimos de su siempre presente whisky on the rocks.
Luego, a la semana cumplía años Lilita. Qué se puede decir de alguien que estuvo a punto de ponerle laxante en el trago de uno de los falsos Pauls, esos que sólo saben ser una familia en los medios de comunicación. Compañera de aventuras, enarbolando siempre la bandera de la rotura y el desenfreno.
Noches épicas las dos. La primera, desgraciadamente sin la prescencia de Inesita, que tuvo que atender un compromiso con seres del más allá (del extrarradio familiar) en un trip cósmico; combate contra porcino salvaje incluído. La segunda fiesta logró juntar a toda la familia. Primos y hermanos en una noche para el recuerdo. Una noche de las que Chunchuna y Nené pueden estar orgullosas.
A pesar de esto, este mes de celebraciones tambien tuvo momentos oscuros y confusos. La disperción, todos sumidos en sus mundanas ocupaciones hizo que ese sea el único momento en el que la familia este 100% unida. Llamados, cafés, mensajes de texto han unido a sectores de la familia. Se buscó apoyo, consuelo. También se chimentó, se complotó, se arengó y mil otros verbos terminados en ó.
Sufrimos un golpe duro, o mejor dicho Jean sufrió un golpe duro. Renegando de su edad y su perfil conservador, dejó de lado su camisa y corbata, para ingresar en un campo de baloncesto y estrellar su pierna contra el duro parket. Internación mediante, su pierna pendía de un hilo y el fantasma de Cristopher Reeves acechaba. Por suerte un gurú de la medicina, amigo de Helmut y Stella Maris encomendó a su nieto, gran profesional, a ocuparse de la extremidad de nuestro querido hermano. Sólo nos resta esperar al próximo miércoles que la magia de la medicina haga lo suyo. La morfina hará el resto.
Fué un mes en el que también se vió a Mimí aferrarse a la botella como en otras épocas. Siempre con estilo y acuñando frases como "hay que reconciliarse con el cliché". Un touché a la vida, botella de Chivas en mano, en el que nuestra querida hermana tira todo una vez más por el aire, para caer bien parada, como siempre.
Luego vinieron los viajes. Lilita se embarcó en un viaje a lo profundo de nuestro país. Un clásico. Gin tonic, barbitúricos, gafas de sol y un autobús lleno de gitanos rumbo al impenetrable y más allá. Ni el río Paraguay supo detenerla. Perdiose en islas paraguayas, flirteó con personajes de baja calaña del mercado negro y mucho mas que quizás ella misma decidirá contar a la familia, o bien mantener bajo ese halo de misterio en el que ella misma se esconde.
Y Paul. Paul el enigmático de un día para otro nos manda un telegrama (sí, telegrama) diciendo que estaba presto a partir a New York. Nadie sabe a qué va. Un affaire? Otro de esos contactos con el mundo del jet-set? Algún oscuro negociado? Esperemos que a su vuelta nos cuente algo.
Pero bueno, como siempre y dejándome llevar por los vapores del alcohol, me fuí por las ramas nuevamente.
A lo que me refería al principio del mail, esa luz que asoma es la primer aparición en este blog de nuestra querida Marité. De la misma manera que en su momento me enojé por la auscencia de varios miembros de la familia (Marité incluída) en este medio, hoy celebro y alzo mi copa de vino. En épocas difíciles, donde la familia parecía estar como perdida, siempre hay algún Pauls que vuelve a poner las cosas en su sitio.
Brindo por la querida Marité, y su cyber reencuentro con el que no tiene la camisa abierta.
Salud.
Clo Clo
viernes, 9 de mayo de 2008
Marité
Desde el desdoblamiento en tercera persona habilitado por la tradición Pauls, me pronunció. En relidad, Marité se pronuncia. Siempre consciente y respetuosa de la importancia de la moral de la familia, la suya y -a veces- la única. Sabe que la recuperación del linaje (siempre suyo, siempre único) procede de -y deviene en- una tradición europea y europeizante cuya instancia de concreción por antonomasia pareciera ser el anecdotario del maravilloso Claudio. Pero Marité es una “chica moderna” condenada a su realidad moderna y a su estilo moderno; Marité quiere modernizar y modernizarse. Para esto, dedica largas horas de su cotidianeidad a los sistemas de mensajería instantánea: ya Messenger, ya sms. Y justo ahí, en plena cotidianeidad, ocurrió la siguiente quimera. Siente (Siento) la obligación de la trasposición de tal acontecimiento a la narración para que las futuras generaciones de Pauls logren un estampa realista de sus antepasados.
Así, aparece la notificación del nuevo contacto y la inevitable posibilidad de aceptarlo o no. Claro, el no distinguir ni el nick ni el mail hizo de Marité una víctima de la curiosidad y quiso que fuera un aceptar. Un poco por su aflicción a los cuentos de hadas, Marité cargo a la potencialidad del nuevo contacto de una connotación positiva, cuasi principesca. Ella: al acecho. Él: online. (Marité no sabía que fuera un él, aunque después efectivamente lo fué, pero siempre prefiere que lo sean, no vale la pena incurrir en lo que respecta a la líbido de Marité en este episodio.) Con la impertinencia de su modernidad y cierta tendencia al anticlímax, pregunta, sin ningún preámbulo: “Disculpá, ¿quién sos?” Vale aclarar que el avatar de él no tenía ningún matiz autorreferencial, la impertinente pregunta era la única forma de esclarecer el misterio. Él responde: “Juan…”
No hace falta ser ningún Auguste Dupin para llegar a la deducción lógica de que un simple “Juan…” no aclara nada. Marité solicita más información. Él le envía un archivo, una foto, una imagen, su imagen y la de él (también la de un tercero que no tiene relevancia alguna en el relato).

Era la pequeña Marité de 16 años, virginal, inmaculada, inocente. Era Juan, aquel basketballista que… un verano.
¡Qué fuerte! A Marité le había llegado “el llamado del día siguiente” cinco años más tarde. Muchos “lol” después, Juan (él) pregunta: “¿Cómo va medicina?” Que sólo produjo muchos “lol” más. Y así, en la misma instancia trivial de la que surgió, termina esta deleznable aventura de la versátil Marité: cogedora de basketballistas, estudiante de medicina, miembro de la familia Pauls.
PD: Obvio que no es el de camisa abierta.
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